Metodología

Gestalt y Eneagrama: Un Mapa para la Reconexión

Un camino propio para madres de adolescentes, integrando la presencia consciente de la Gestalt

con la claridad del Eneagrama para transformar la relación familiar.

Dos Miradas, Un Propósito

Entendiendo su Mundo y el Tuyo

Gestalt: El Presente Consciente

La Terapia Gestalt te ayuda a conectar con lo que estás viviendo en el momento presente: lo que estás sintiendo, pensando, necesitando. Te invita a observar cómo reaccionas ante lo que te ocurre y a reconocer de qué manera esas respuestas hacen parte de tu vida y de tus relaciones.

A través de una escucha más atenta de ti misma, aprendes a expresar lo que necesitas, establecer límites con mayor claridad y encontrar nuevas formas de afrontar las situaciones que forman parte de tu vida. Aprendes a responder con intención para crear un espacio de escucha activa y presencia consciente.

Eneagrama: Tu Mapa Interno

El Eneagrama es una herramienta de autoconocimiento que te permite comprender con mayor profundidad la estructura de tu personalidad y las motivaciones que están detrás de muchas de tus conductas.

Te ayuda a identificar tus miedos más profundos, tus necesidades y tendencias más habituales, pero también a descubrir que cada persona percibe y vive el mundo desde un lugar diferente. Esta comprensión amplía tu mirada hacia ti misma y hacia los demás, facilitando relaciones con mayor aceptación, empatía y respeto por la diferencia.

Al comprenderte y comprender a los demás, puedes entender mejor la perspectiva de tu adolescente, fomentando una mirada respetuosa y empática mucho más allá de las etiquetas.

La transformación en 7 fases

1. Comprénde

2. Compréndete

3. Compréndelo

Aprenderás a mirar más allá del comportamiento visible de tu hijo.

Detrás del silencio, la rabia, el aislamiento, la desmotivación, los cambios de humor o las respuestas agresivas puede haber miedo, inseguridad, necesidad de pertenecer, dificultad para expresar lo que siente o una forma de protegerse.

Este primer bloque te ayudará a distinguir entre los cambios propios de la adolescencia y aquellas señales que requieren mayor atención.

Cada adolescente percibe el mundo, expresa sus emociones y reacciona ante los conflictos de una manera diferente.

Aprenderás a identificar las principales necesidades, miedos, fortalezas y dificultades de la personalidad de tu hijo.

Esto te permitirá comprender que lo que funciona con un adolescente puede no funcionar con otro y que tu hijo no necesariamente piensa, siente o necesita lo mismo que tú.

Aprenderás a expresar lo que sientes y necesitas sin reclamar, atacar, reprochar, interrogar o dar sermones.

Trabajarás cómo escuchar sin reaccionar inmediatamente, cómo formular preguntas que abran la comunicación y cómo detener una conversación cuando ambas partes están demasiado alteradas.

El objetivo será que puedas hablar con tu hijo sin que cada intento de diálogo termine en un conflicto, una puerta cerrada o varios días de silencio.

5. Pon límites

Antes de transformar la relación, es necesario reconocer qué ocurre dentro de ti cuando tu hijo te desafía, se distancia, no responde como esperas o toma decisiones que te preocupan.

Aprenderás a identificar tus reacciones automáticas, tus miedos, tu necesidad de controlar, proteger, agradar, corregir o evitar el conflicto.

Podrás diferenciar lo que realmente necesita tu hijo de aquello que se activa en ti desde tu propia historia y personalidad.

La finalidad del programa Eneagrámate con Luz es que puedas construir una relación en la que tu hijo sepa que puede acudir a ti, siempre, sobre todo cuando algo no va bien.

No porque tengas siempre la solución, sino porque puedes escucharlo, comprenderlo y acompañarlo con calma, apertura y respeto.

4. Comunícate efectívamente

6. Acompáñalo

Aprenderás a establecer límites claros, coherentes y adaptados a la edad de tus hijos.

Comprenderás la diferencia entre poner límites, controlar, castigar o amenazar.

También aprenderás a sostener las consecuencias de una decisión.

La adolescencia implica separación, cuestionamiento y búsqueda de identidad.

Aprenderás a aceptar que el desapego de tu hijo es algo natural y sano, sin interpretar esta distancia como falta de amor o como un fracaso personal.

El objetivo será encontrar una nueva manera de estar presente: disponible, atenta y cercana; respetando progresivamente su espacio, sus decisiones y su forma de estar en el mundo.

7. Conviértete en su lugar seguro

¿Lista para reconectar?

Invierte en una relación más consciente y respetuosa con tu hijo. Reserva tu primera sesión y comienza a transformarla.

Acompañar es soltar el control y sostener con presencia.

Creo en una forma de relación con consciencia, orientada a la responsabilidad personal y la compasión. Te brindo herramientas para que puedas acompañar el desarrollo de tu hijo/hija con una mirada de respeto hacia su individualidad.

Inicia tu camino de reconexión.

Si sientes que es el momento de transformar tu relación con tu adolescente, estoy aquí para acompañarte. Solicita una llamada de valoración gratuita y exploremos juntas un nuevo comienzo.